Nueva Licencia Remunerada por Fallecimiento en Costa Rica: Todo lo que necesita saber
En Costa Rica, el derecho laboral ha evolucionado para brindar mayor apoyo a los
trabajadores en momentos difíciles. Con la entrada en vigor de la Ley N° 10589, publicada el 5 de noviembre de 2024, se estableció el derecho a una licencia remunerada en caso de fallecimiento de familiares cercanos. A continuación, le explicamos en qué consiste esta ley y cómo impacta a trabajadores y empleadores.
¿Qué establece la nueva ley?
La Ley N° 10589 garantiza que los trabajadores tengan derecho a ausentarse del trabajo con goce de salario ante el fallecimiento de familiares directos. Dependiendo del grado de parentesco, la cantidad de días de licencia varía:
• Tres días hábiles por el fallecimiento de familiares en primer grado de consanguinidad o afinidad, lo que incluye:
- Padres
- Hijos
- Cónyuge
- Suegros
- Yernos y nueras
• Un día hábil por el fallecimiento de familiares en segundo y tercer grado de consanguinidad o afinidad, tales como:
- Abuelos
- Hermanos
- Nietos
- Cuñados
- Tíos y sobrinos
- Bisabuelos y bisnietos
¿Cómo se aplica esta licencia?
Los trabajadores deberán presentar a su empleador la documentación que justifique el fallecimiento del familiar, como un certificado de defunción o una constancia emitida por una entidad oficial. En el caso de convivientes en unión de hecho, se requiere una declaración jurada que acredite una relación pública, notoria, estable y única por al menos dos años.
¿Qué implica esta ley para los empleadores?
Las empresas deben actualizar sus políticas internas para garantizar el cumplimiento de esta normativa. Esto significa:
- Ajustar los reglamentos internos de trabajo.
- Asegurar que los colaboradores puedan ejercer su derecho sin afectar las operaciones.
- Capacitar a los departamentos de Recursos Humanos sobre la correcta aplicación de la licencia.
Impacto en los trabajadores Esta reforma representa un avance en la protección de los derechos laborales,
permitiendo que los trabajadores puedan afrontar el duelo sin preocupaciones laborales
inmediatas. Además, promueve un entorno más humano y empático en las empresas.